Biblioteca Nacional de España
¡Hola a todos y todas! Hoy vengo hablar de una biblioteca y he pensado: ¿Qué mejor que hablar de una gran biblioteca conocida en muchas partes del mundo y perteneciente a nuestro país? En efecto, hoy os contaré un poquito sobre la historia y desarrollo de la biblioteca Nacional de España, situada en el centro de la maravillosa ciudad de Madrid.
El 29 de diciembre de 1711, el rey Felipe V aprobó el plan presentado para crear una Real biblioteca y pronto comenzó la construcción de su sede en el pasadizo que unía el Real Alcázar de Madrid con el convento de la Encarnación. Así se abría La Real Biblioteca al público el 1 de marzo de 1712, firmando Felipe V el 2 de enero de 1716 el Real Decreto fundacional, que aclaraba el carácter público de la biblioteca, abierta a todos los estudiosos y establecía las normas fundamentales para su funcionamiento.
Cuando esta abrió sus puertas, sus fondos estaban compuestos de materiales provenientes de las colecciones privadas de los monarcas de España Felipe IV y Felipe V. Los primeros ejemplares que se incorporaron a la colección fueron confiscados a los austracistas y a esta colección se añadieron algunas bibliotecas privadas de nobles como el conde de Aguilar y el duque de Medinaceli.
Durante el trascurso del siglo XIX la biblioteca cambió varias veces de sede: primero en 1809 durante el reinado de José Bonaparte y más tarde en 1819 al palacio donde celebrara sus sesiones el Consejo del Almirantazgo Real. En 1826 se produjo un tercer traslado a la antigua casa del marqués de Alcañices, lugar donde residió casi todo el siglo.
Las colecciones de la biblioteca también se vieron afectadas por los hechos del siglo XIX. Primero, la desamortización española condujo a que muchas obras procedentes de instituciones religiosas suprimidas se depositaran en la biblioteca. En 1837 se crean las comisiones las comisiones científicas y artísticas provinciales para seleccionar las obras que debían depositarse en las bibliotecas y museos, o ser subastadas. Así se depositaran en la Biblioteca Nacional unos 70 000 volúmenes procedentes de los conventos madrileños afectados por la desamortización. Pasan también a la Biblioteca gran parte de los fondos de la Biblioteca de las Cortes y por último, en 1869 Manuel Ruiz Zorrilla dispuso a la incautación de los archivos, bibliotecas y colecciones de arte en poder de catedrales, cabildos, monasterios y órdenes militares en la llamada desamortización cultural. Fue entonces cuando ingresaron en la Biblioteca Nacional obras muy valiosas procedentes de Ávila y Toledo.
Mediante el decreto del 28 de noviembre de 1836, la Biblioteca Real pasa a denominarse Biblioteca Nacional y a depender del Ministerio de la Gobernación de la Península.
El siglo XX empezó para la Biblioteca con la aprobación del 'Reglamento de las bibliotecas públicas del Estado' por el Real Decreto del 18 de octubre de 1901; mediante esta ley la Biblioteca Nacional pasó a ser la cabecera de las bibliotecas españolas. Durante este tiempo fue director de la Biblioteca Nacional Marcelino Menéndez Pelayo el cual promovió la creación de catálogos especializados.
En 1930 Miguel Artigas será elegido como director de la Biblioteca y durante la Segunda República Española lanzará un proceso de restauración y ampliación del edificio y de reformas de los servicios bibliotecarios. Entre estas, destaca la reorganización del Salón de Lectura y la creación de la Sala General.
El 11 de noviembre de 2009 entra en vigor el nuevo Estatuto de la Biblioteca Nacional de España aprobado por Real Decreto 1638/2009, de 30 de octubre. Este prevé que la Biblioteca garantice la representación de comunidades autónomas y universidades en su Patronato. Se modifica además el procedimiento para nombrar al director general, que será designado por Real Decreto, acordado en Consejos de Ministros a propuesta del ministro de Cultura, previa consulta al Real Patronato y "atendiendo a criterios de competencia profesional y experiencia... en el área de bibliotecas y gestión cultural".
Como conclusión podemos decir que la colección de la Biblioteca Nacional de España es el reflejo de la sociedad española a lo largo de sus tres siglos de historia, de los gustos y la cultura del país. Su antigüedad y esta representatividad de los avatares históricos, la convierten en una de las más relevantes del mundo, integrada por auténticos tesoros, tanto por sus características literarias y artísticas como por su importancia histórica y bibliográfica. Este patrimonio se ha conservado y llegado a nosotros gracias al entusiasmo y trabajo de un gran número de personas, desde bibliófilos y bibliotecarios a simples ciudadanos, quienes con su aportación personas o sus conocimientos han contribuido al desarrollo de una biblioteca excepcional.
Esto es todo sobre la Biblioteca Nacional chicas y chicos, ¿Qué os ha parecido? ¿Conocíais ya la historia de esta gran Biblioteca? Dejadme vuestras opiniones en los comentarios y contadme alguna curiosidad sobre vuestra biblioteca favorita si os apetece. ¡Gracias a todos!
Infografía: https://es.wikipedia.org/wiki/Biblioteca_Nacional_de_Espa%C3%B1a



Hola María. Me ha gustado tu entrada sobre la Biblioteca Nacional, un artículo muy interesante e instructivo.
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